The Farber Collection
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Guillermo Ramírez Malberti

Sobre Guillermo Ramírez Malberti

n. 1965, La Habana

Guillermo Ramírez Malberti estudió Escultura en el Instituto Superior de Arte (ISA) en La Habana, graduándose en 1988. Graduado en 1992 en la especialidad de Diseño de Cerámica Industrial, en el Instituto Superior de Diseño (ISDi), además ha realizado como estudios de postgrado, en el Instituto Superior de Arte también el de Diseño Escenográfico, en ese mismo año. Ha participado como Director de Escenografía en varias películas con el director Juan Carlos Cremata: Nada+ (2001), Viva Cuba (2005) y El premio flaco (2009). 

Instantes de la Bienal: “Identidad” de Guillermo Ramírez Malberti

El 22 de mayo fue inaugurada la muestra "Identidad: Acuarelas, bronces, instalaciones" del artista cubano Guillermo Ramírez Malberti. . . .  Dentro del abigarrado panorama de exposiciones en la 12va Bienal de La Habana, caracterizada como "La Bienal del Deshielo" por la normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos, la exhibición de Malberti se distinguió entre todos los proyectos por dos elementos esenciales: la reflexión autobiográfica sobre la memoria histórica, y una exquisita factura en la realización de las obras. Malberti es de los creadores que no se deslumbra por el post conceptualismo extendido en el arte cubano actual, y su obra evidencia las sabidurías de una mano consumada.

La crítica y curadora Mava Peraza ha definido a Malberti como: “se sitúa en los predios de la crónica social, pero no trata de establecer un retrato costumbrista ni una visión edulcorada de la vida cotidiana en la isla. Pero el artista propone un realismo ante todo comprometido con lo social. Su pretexto autorreferencial no solo descubre un universo íntimo. La imagen que proyecta se construye a similitud de cualquier cubano en sus relaciones habituales, enfrentándose al entorno que le rodea“.

Malberti es un artista dotado de habilidades múltiples, comenta Maeva. “no nos encontramos con un pintor o un escultor autolimitado a los tecnicismos de una u otra vertiente, sino frente a una creación que resume su validez en el trasfondo conceptual y antropológico que ha asimilado. Así destacan entre sus trabajos las intervenciones públicas, su labor sostenida en el arte ambiental, y su gusto por retomar desde tópicos y simulaciones diversos un sentir común lo que propicia la cubanidad de su obra, la cual también resulta comprensible por un público heterogéneo”.

La materia prima con que Malberti trata es la memoria autobiográfica, familiar. El artista ha seleccionado fotos de su archivo privado, las ceremonias familiares, sus propias fotos de niño, las imágenes de sus padres (conocidos actores de la televisión cubana) y las convierte en documentos de un proceso histórico con el que se identificó la vida cubana durante medio siglo. "Integrados o gusanos" fue la manera en que la sociedad cubana distinguía a partidarios de la Revolución, o sus detractores. No hubo espacio para términos medios. Para los primeros era posible el ascenso social, para los segundos, solo el exilio o el silencio. [. . . ]

Los dibujos dan paso a una instalación en bronce. Es la pieza Como te cuento mi cuento II (2014). Sobre esta obra, Maeva explica: “Su serie Como te cuento mi cuento inaugura un camino de intimidad, donde el artista evoca estadios sociales y momentos importantes en la historia de la nación desde su genealogía familiar. La ácida ironía que yace en esta pieza muestra como la evolución y autoconsciencia del individuo culmina en la enajenación”.

La primera versión de Como te cuento mi cuento data de 1994, la instalación escultórica se mostraba cargada de frescura e irreverencia desde el material escogido: el barro, pintada con gran desenfado. La muestra perseguía una coincidencia entre la historia y la vida familiar, entre lo privado y lo público; el artista pretendía buscar un punto de encuentro para la crónica social y la familiar.

Para hacer esta instalación, Malberti acudió a las salas del Museo de La Revolución. Ubicado en Avenida de las Misiones, cerca del mar, el edificio ecléctico construído por el arquitecto belga Paul Belau fue Palacio Presidencial desde 1921 a 1959; y hacia 1970 fue convertido en Museo de la Revolución. Malberti parodia en su obra los dispositivos museográficos de un museo que muestra a través de armas, trajes, objetos, fotos y documentos la narrativa más ortodoxa sobre la historia política de Cuba.

“Veinte años después - explica Maeva- cambia la cosmovisión del creador y su modo de concebir el pasado: la nueva versión de dicha obrase plantea otros sentidos y rutas visuales. El conjunto aparece ahora fundido en bronce, ello le imprime cierto hieratismo a las imágenes y les otorga mayor solemnidad. La presentación se mantiene cargada de historicidad. Pero la calidez familiar se encuentra ausente: en su lugar se ha enraizado una fría distancia. La comicidad de la representación anterior ha sido sustituida por una ritualidad grave y estremecedora. El resultado final de este recorrido, semejante a un viaje de tesis; es la duda, la ruptura de los discursos que conforman el ADN individual.” [...]

— Por Abelardo Mena Chicuri, extraido de “Instantes de la Bienal: “Identidad” de Guillermo Ramírez Malberti,Cuban Art News (28 de julio 2015).